domingo, 2 de diciembre de 2012

HABILIDADES ALTERNATIVAS A LA AGRESIÓN

CUADERNO DE HABILIDADES ALTERNATIVAS A LA AGRESIÓN

Autores: Alberto Acosta, Jesús López Megías, Ignacio Segua y Emiliano Rodríguez Amador

Fuente: Psicosystem.

Acerca de las habilidades alternativas a la agresión
 
El comportamiento agresivo es habitual en prácticamente todos los mamíferos y en otras especies. Cuando un/a niño/a pequeño/a está jugando con un cochecito y otro/a niño/a o un adulto se lo quita o intenta arrebatárselo, frecuentemente reacciona agresivamente empujando o gritando. Con ese comportamiento intenta mantener con él el juguete que le divierte.

Todos/as nosotros/as en cualquier momento o circunstancia queremos satisfacer unas necesidades y alcanzar el logro de nuestros deseos. Pero no siempre lo conseguimos. Nuestros intereses pueden entrar en conflicto con los de otras personas y puede que, entonces, sea imposible alcanzarlos. 

En esas circunstancias, no es extraño que sintamos el impulso de arremeter contra otra/s persona/s por entender que ella es la causante de que no logremos nuestras metas.
 
Pero, ciertamente, los comportamientos agresivos pueden tener consecuencias nefasta y, de hecho, nuestra historia personal y social está repleta de ellas. Agresiones y maltrato contra niños/as, contra mujeres, contra animales, xenofobias, guerras, etc. son ejemplos de esas consecuencias.
 
Con el fin de regular nuestros comportamientos agresivos en todas las sociedades se han establecido normas y reglas que los restrinjan. Las leyes de los distintos países y la legislación internacional pretende impedir asesinatos, violaciones, guerras, etc. Además, la mayoría de las culturas afianzan la paz como un valor importante. Por ello, preferimos no tener amigos agresivos o violentos y no nos gusta tener cerca personas agresivas.
 
Algunas personas argumentan que cuando son agresivos lo que pretenden es defender sus derechos. Eso puede ser cierto. Pero, es importante darse cuenta que nuestra valía personal y nuestros derechos pueden defenderse con comportamientos no agresivos. Es más en muchos casos, un comportamiento agresivo puede llevar a una espiral de violencia en la que todos los implicados salen mal-parados.
 
Cuando nos insultan, nos roban algo, nos ofenden, debemos hacernos valer, pero sin mostrarnos violentos. Las habilidades que vamos a entrenar en este módulo nos ayudarán a ello.
 
Además, conforme vayamos practicándolas nos iremos dando cuenta de que merece la pena llegar a acuerdos, establecer compromisos de resolución de conflictos, cooperar, etc. que disputar continuamente con los demás.
 
El objetivo de las sesiones es que seas capaz de controlarte y regular tus impulsos agresivos. No olvides que no nos gusta convivir con personas violentas. Nos gusta compartir nuestras inquietudes y proyectos con personas agradables y pacíficas.

Seguidamente os dejo un enlace desde el que os podéis bajar este práctico cuaderno en versión PDF.




Montse García
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